Esta página es una versión práctica y resumida de la política de privacidad para ayudarte a entender: qué datos pueden recopilarse (incluidas cookies), para qué se usan, cuánto tiempo se conservan y qué derechos tienes. Recomendación: aplica primero el checklist de permisos del navegador y seguridad de cuenta, y luego vuelve a las guías paso a paso. Si tu principal preocupación es phishing o “soporte” falso, ve directo a “Antifraude y checklist de seguridad” y completa esa verificación primero.
Esta página integra privacidad y seguridad para que identifiques qué huellas de uso deja la navegación y qué controles están en tu mano. Si llegaste por una búsqueda de marca y buscas guías (registro/verificación/depósitos/retiros), aquí se fija primero un mínimo de privacidad y seguridad para evitar errores por prisas. Uso recomendado: lee el resumen y el checklist, aplica lo básico y luego vuelve a la guía que necesites.
No rellenes ni vincules más de lo necesario; evita introducir identidad o datos sensibles de cartera en páginas dudosas.
Activa 2FA y guarda códigos de respaldo antes de usar otras funciones; reduce pérdidas si la cuenta se compromete.
La mayoría de incidentes no son “hackeo”: son engaños para que entregues códigos o entres en enlaces falsos.
Sirven para sesión, preferencias y métricas; puedes controlarlas desde el navegador.
Por seguridad/registro/ley, algunos datos se conservan un tiempo; puedes solicitar acceso o borrado.
Aunque no comentes, pueden existir logs técnicos de acceso/dispositivo: es normal para operar un sitio.
Actualizar sistema y evitar apps dudosas suele ser más eficaz que cambiar contraseña sin 2FA.
Define presupuesto y tiempo; si te cuesta parar, ten recursos de ayuda a mano.
Lo más útil es clasificar: qué datos aportas tú, qué genera el sistema para operar y proteger, y qué puede venir de terceros (por ejemplo, analítica). Cada tipo tiene usos, plazos y riesgos distintos.
Categorías habituales: identificación (cuenta/contacto), registros de seguridad (inicio de sesión/dispositivo) y señales técnicas (cookies, IP, datos aproximados de navegador). No necesitas memorizar términos, pero sí distinguir qué es sensible y qué acciones aumentan riesgo.
Ejemplos: contacto en el registro, capturas/datos que envías a soporte. Regla: aporta el “mínimo necesario” para el objetivo. Si tienes problemas de login/verificación, revisa primero la FAQ para evitar compartir de más.
Ejemplos: hora de login, IP aproximada, tipo de dispositivo/navegador, códigos de error y eventos. Se usan para detectar accesos anómalos, reducir fraude/abuso y acelerar diagnósticos.
Ejemplos: cookies esenciales para sesión, preferencias (idioma/tema) y cookies de analítica. Puedes limitar cookies de terceros o limpiar datos periódicamente.
Ejemplos: señales de riesgo de servicios antifraude, información necesaria de pasarelas o carteras. Lo importante es saber el flujo de datos y si el tercero tiene su propia política de privacidad.
El valor de una política de privacidad depende de la transparencia sobre uso y conservación. Usos típicos: prestar el servicio, seguridad de cuenta, prevención de fraude/abuso, mejora del contenido y cumplimiento/auditoría cuando aplique. Los plazos varían: los logs de seguridad suelen durar más para investigar incidentes; el tracking de marketing debería poder reducirse o desactivarse.
Si quieres reforzar hábitos, activa 2FA: la guía de Google Authenticator es una referencia general. No es “una puerta extra”: reduce el riesgo de acceso por filtraciones o reutilización de contraseñas.
| Tipo de dato | Origen típico | Uso principal | Lógica de conservación (conceptual) | Qué puedes hacer |
|---|---|---|---|---|
| Registro y contacto | Lo introduces tú | Crear cuenta, notificaciones, soporte | Se conserva mientras la cuenta esté activa; tras baja, según política y cumplimiento | Rellena lo mínimo; no envíes documentos o datos sensibles por canales dudosos |
| Logs de inicio de sesión y dispositivo | Se generan automáticamente | Detección de anomalías, control de riesgo, investigación | Suele conservarse más tiempo por seguridad | Activa 2FA; no compartas dispositivo; revisa accesos desconocidos |
| Cookies (esenciales) | Navegador/sitio | Sesión y funciones básicas | Suelen ser de sesión o corto plazo; al borrarlas puedes cerrar sesión | Antes de borrar, confirma que 2FA funciona; evita “recordarme” en equipos públicos |
| Cookies (analítica/marketing) | Herramientas propias o de terceros | Medición y mejora de experiencia | Depende de la herramienta; deberías poder limitarlo desde el navegador | Limita cookies de terceros; usa incógnito; revisa permisos del navegador |
| Tickets y conversaciones con soporte | Interacción del usuario | Resolver incidencias y registrar el proceso | Puede conservarse para evitar repeticiones; no deberían pedir datos excesivos | Comparte mínimo: hora, dispositivo, error y pasos ya probados |
Es normal pensar “cookies = seguimiento”, pero en práctica hay cookies esenciales y no esenciales. Las esenciales sostienen sesión y seguridad (desactivarlas puede romper funciones); las no esenciales suelen ser analítica/marketing y puedes limitarlas o rechazarlas. El enfoque más conservador: usa incógnito en equipos no propios, no marques “recordar dispositivo” y cierra sesión al terminar.
Si temes caer en páginas falsas o ser guiado por soporte fraudulento, adopta una regla: entra solo desde fuentes confiables. No hagas clic en dominios “parecidos” desde resultados ni en enlaces acortados por mensajes. Si ingresas datos en un phishing, ya no es un tema de conservación: es filtración.
El mito es “si borro cookies ya estoy seguro”. Las cookies son solo un formato de almacenamiento en el navegador. El riesgo real suele ser entregar datos a quien no corresponde o exponer la cuenta con la misma contraseña/móvil. Centra el esfuerzo en acciones controlables: funciona mejor.
Si aplicas estos 4 puntos, tu protección real suele mejorar más que solo leyendo políticas.
Al final se incluyen fuentes externas de referencia (seguridad, privacidad y juego responsable) para contrastar conceptos. Los enlaces abren en nueva ventana y usan atributos de seguridad para minimizar exposición innecesaria.
En búsquedas de marca, el riesgo más común no es “cuánto se guarda”, sino caer en soporte falso, promos falsas o dominios falsos y entregar credenciales/códigos. La política te dice usos; lo que reduce el riesgo es detectar estafas y aplicar seguridad.
Los marcos de privacidad suelen reconocer derechos: acceso, rectificación, borrado, limitación y oposición a ciertos tratamientos. En la práctica, la clave es aportar información suficiente para identificarte sin entregar más datos sensibles de los necesarios.
Ejemplo: recibes un aviso de “inicio de sesión desde dispositivo desconocido”. Secuencia eficaz: cambia contraseña y reconfigura 2FA → elimina dispositivos extraños → solicita acceso/consulta de actividad reciente si sigue la duda. Preguntar primero “¿me hackearon?” suele alargar la exposición.
Ejemplo: iniciaste sesión en un PC compartido o en el móvil de otra persona. Para reducir riesgo: cierra sesión y borra datos del sitio en ese equipo → cambia contraseña desde tu dispositivo principal → revisa sesiones/dispositivos y, si hace falta, solicita borrado/limitación.
Ejemplo: por mensajes privados te piden “códigos/backups/dirección de cartera para procesar”. La prioridad no es entregar datos: detente y verifica dominio/canal. Cualquier solicitud de OTP o backups 2FA es alto riesgo: trátalo como alerta y usa canales formales rastreables.
Estas fuentes te ayudan a contrastar buenas prácticas generales de privacidad, seguridad y juego responsable. Esta página no usa librerías externas ni herramientas de rastreo para influir en tu lectura; los enlaces externos se abren en una nueva ventana y añaden atributos de seguridad.
El contenido de este sitio es solo para adultos (18+). El entretenimiento debe ser controlable: define límites de tiempo y presupuesto; considera “perseguir pérdidas” o “no poder parar” como señales de riesgo. Si notas ansiedad, insomnio, deudas o impacto en trabajo y relaciones, prioriza pedir apoyo.
Si quieres llevar el autocontrol de forma más sistemática, revisa Juego responsable y autocontrol: recordatorios 18+, control de riesgos y recursos de ayuda y usa el checklist para convertir límites en hábitos diarios.